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Descubre por qué el lenguaje corporal es importante con razones respaldadas por investigaciones, consejos prácticos y ejemplos reales para mejorar tu comunicación hoy mismo.
¿Quieres ser la persona más convincente de la sala? ¿Qué tal si pudieras generar una sintonía instantánea sin decir una sola palabra? El secreto no es un carisma con el que se nace. Es el lenguaje corporal, y cualquiera puede aprenderlo.
El lenguaje corporal es la habilidad que te permite leer señales emocionales que otros pasan por alto, proyectar confianza antes de hablar y descodificar lo que la gente realmente quiere decir cuando sus palabras dicen una cosa pero su cuerpo dice otra.
Aquí tienes cinco razones respaldadas por la investigación de por qué dominar el lenguaje corporal lo cambia todo.
¿Qué es el lenguaje corporal?
El lenguaje corporal es el proceso de comunicación a través de comportamientos físicos —incluyendo expresiones faciales, gestos, postura, contacto visual y tono de voz— en lugar de palabras. La investigación de Albert Mehrabian (1967) en la UCLA estableció que cuando los mensajes verbales y no verbales entran en conflicto, los oyentes confían en un 55% en las expresiones faciales y en un 38% en el tono vocal, confiando en el cuerpo por encima de las palabras casi siempre. El lenguaje corporal se estudia en múltiples disciplinas, incluyendo la psicología, la kinésica y las ciencias del comportamiento.
Según Vanessa Van Edwards, investigadora del comportamiento y autora del éxito de ventas Cues: Master the Secret Language of Charismatic Communication, “el lenguaje corporal es la forma más poderosa de comunicación que tenemos, y a la mayoría de la gente nunca se le ha enseñado a usarlo”. Van Edwards, que ha formado a equipos en empresas como Google, Dove y Microsoft, ha analizado miles de horas de comportamiento no verbal en sus investigaciones en Science of People.
#1: Tu cuerpo habla antes que tú (las primeras impresiones ocurren en milisegundos)
La mayoría de la gente pasa horas preparando qué decir en una entrevista de trabajo, una primera cita o una presentación importante. Casi nadie prepara cómo lo dirá su cuerpo. Eso es un problema, porque las investigaciones demuestran que el veredicto no verbal ya se ha emitido antes de que termines tu primera frase.
Los psicólogos de Princeton Janine Willis y Alexander Todorov descubrieron que las personas forman juicios sobre la confiabilidad tras ver un rostro durante solo una décima de segundo. Un mayor tiempo de observación no cambia el juicio; solo hace que la gente esté más segura de la decisión instantánea que ya tomó.
A los 7 segundos de conocerte, la gente ya ha decidido si eres agradable, competente y si vale la pena escucharte. Y las investigaciones sugieren que hasta dos tercios de esa primera impresión provienen de señales no verbales: tu postura, el contacto visual, la expresión facial y cómo te desenvuelves.
La prueba del silencio que lo demuestra: Un análisis de Science of People de cientos de charlas TED descubrió algo extraordinario. Cuando 760 voluntarios calificaron a los oradores, otorgaron calificaciones casi idénticas tanto si el sonido estaba activado como si estaba completamente silenciado. La audiencia juzgó el carisma, la credibilidad y la inteligencia basándose casi por completo en señales no verbales.
Paso a la acción: Antes de tu próxima reunión o presentación importante, haz una revisión rápida de tu lenguaje corporal. Mantente erguido, relaja los hombros y practica una sonrisa genuina. Esos primeros 7 segundos están haciendo más trabajo pesado que todo tu discurso de apertura.
#2: Tu cuerpo revela lo que tus palabras ocultan
Probablemente hayas oído la afirmación de que “el 93% de la comunicación es no verbal”. En realidad, se trata de una cita errónea, y el hallazgo real es más útil.
El investigador Albert Mehrabian estudió qué ocurre cuando las palabras de alguien contradicen su tono y su expresión facial (específicamente sobre sentimientos y actitudes). Descubrió que los oyentes confían en un 7% en las palabras, un 38% en el tono de voz y un 55% en las expresiones faciales. Pero el propio Mehrabian ha declarado: “Estas estadísticas no son relevantes excepto en los confines muy estrechos de una situación similar” a sus estudios originales.
Así que no es que “el 93% de la comunicación sea no verbal”. La verdadera idea es esta: cuando tus palabras dicen una cosa y tu cuerpo dice otra, la gente cree a tu cuerpo casi siempre.
Esta es la razón por la que famosos artistas mudos como Charlie Chaplin, Wall-E y Teller (de Penn & Teller) pueden transmitir todo el espectro de la emoción humana sin pronunciar una palabra. Sus señales no verbales cuentan una historia tan completa que el lenguaje se vuelve opcional.
Prueba el ejercicio del “Te quiero”: Di “te quiero” de cinco formas distintas: sin emoción, feliz, triste, enfadado y confundido. Observa cómo las mismas dos palabras adquieren significados completamente diferentes según tu tono y tu expresión facial.
La investigación sobre el reconocimiento de emociones demuestra que combinar las expresiones faciales con el lenguaje corporal logra una precisión de aproximadamente el 98% en la identificación de emociones, en comparación con una precisión mucho menor de cada canal por separado. Diferentes partes del cuerpo revelan incluso diferentes emociones: la ira y la felicidad se muestran más claramente en los movimientos de las manos y los brazos, mientras que la tristeza es más visible en cómo se mueven el tronco y el torso.
Un ejemplo poderoso de por qué esto importa: en cualquier cafetería cercana, podrías ver a una mujer enrollándose el pelo mientras habla con alguien (un gesto de autoconsuelo a menudo vinculado a la atracción o la comodidad), a un hombre de negocios moviendo los pies durante una llamada telefónica (entusiasmo o impaciencia) y a alguien mordiéndose las uñas nerviosamente frente a un portátil (ansiedad). Ninguno de ellos es consciente de lo que sus cuerpos están transmitiendo, pero cualquiera con conocimientos de lenguaje corporal puede leer la situación.
Mira nuestro vídeo a continuación para aprender a leer a las personas y descodificar 7 señales del lenguaje corporal:
#3: Desarrolla un “sexto sentido” para leer a las personas
¿Alguna vez le has preguntado a alguien cómo le ha ido el día y te ha respondido “¡Genial!” mientras arrastraba los pies con ojos fatigados? Captaste la incongruencia al instante. Ese es tu radar no verbal funcionando.
Pero, ¿qué pasa con situaciones más sutiles?
- La cita que te está dando señales contradictorias.
- El vendedor de coches que dice que es el “mejor trato” que puede ofrecer.
- El compañero de trabajo que dice que está “de acuerdo” con el nuevo plan del proyecto.
El análisis del lenguaje corporal funciona en casi cualquier situación, porque muchas expresiones fundamentales están programadas biológicamente, no aprendidas.
El estudio de los atletas ciegos que lo cambió todo: El psicólogo David Matsumoto estudió a los atletas de judo en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2004, comparando a competidores videntes con atletas que habían sido ciegos de nacimiento. Estos atletas nunca habían visto un rostro humano. Sin embargo, cuando ganaban, mostraban las mismas sonrisas genuinas. Cuando perdían, mostraban las mismas expresiones de tristeza y decepción. La correlación fue casi perfecta.
Aún más notable: los medallistas de plata ciegos que perdieron su combate final pusieron instintivamente una “sonrisa social” educada durante la ceremonia de entrega de medallas, enmascarando su decepción ante un público que no podían ver. Esto sugiere que tanto la expresión emocional como la regulación emocional básica están integradas en la biología humana, no se aprenden por imitación.
La investigación de Paul Ekman identificó siete emociones universales —felicidad, tristeza, miedo, asco, ira, sorpresa y desprecio— que se expresan y reconocen en todas las culturas. Sus estudios con el pueblo Fore de Papúa Nueva Guinea, que apenas tenía contacto con el exterior, confirmaron que estas expresiones trascienden las fronteras culturales.
Pero aquí hay una advertencia honesta: El lenguaje corporal revela estados emocionales, niveles de comodidad e intención general. No revela pensamientos específicos. Puedes saber que alguien está incómodo, pero no en qué está pensando. Y la detección de mentiras a través del lenguaje corporal es apenas mejor que lanzar una moneda al aire: las personas logran solo un 54% de precisión al detectar el engaño solo mediante señales no verbales.
La verdadera habilidad no es “leer la mente”. Es leer señales emocionales que la mayoría de la gente pasa por alto por completo.
Consejo profesional — Usa las 3 C: Nunca leas un solo gesto de forma aislada. En su lugar, aplica el Contexto (¿dónde ocurre la interacción?), los Conjuntos o Clusters (busca al menos tres señales relacionadas) y la Congruencia (¿coinciden las palabras, el tono y el cuerpo de la persona?). Una persona con los brazos cruzados puede estar a la defensiva… o simplemente tener frío. Las 3 C evitan que saques conclusiones erróneas.
#4: El lenguaje corporal es un superpoder para tu carrera y tus relaciones
Las habilidades de lenguaje corporal rinden más en tres áreas: relaciones, negociaciones y ascenso profesional.
Relaciones
La confianza en las relaciones empieza por saber cómo posicionar tu cuerpo. Dónde te sitúas, qué tan abierta es tu postura y si tus expresiones faciales coinciden con tus palabras determinan si la gente se siente segura acercándose a ti. La investigación sobre el contagio emocional demuestra que las emociones se propagan a través de los grupos mediante la imitación no verbal: cuando muestras calidez y apertura, las personas a tu alrededor lo reflejan inconscientemente.
El “efecto camaleón” es un fenómeno bien documentado en el que copiamos de forma natural los gestos, posturas y expresiones de las personas que nos rodean. En un experimento, las personas cuya postura fue imitada sutilmente tenían de dos a tres veces más probabilidades de ayudar a quien las imitaba a recoger objetos caídos, sin darse cuenta de que habían sido imitadas.
Negociaciones
Toda interacción implica una negociación de algún tipo: por atención, acuerdo, respeto o recursos. Los negociadores que imitan el lenguaje corporal de su interlocutor tienen más probabilidades de alcanzar acuerdos favorables y crear sintonía. Y como la mayoría de la gente no controla conscientemente sus señales no verbales durante las negociaciones, su lenguaje corporal suele revelar su verdadero nivel de comodidad con una oferta antes de que lo hagan sus palabras.
Carrera profesional
En el lugar de trabajo, las personas con un lenguaje corporal abierto y seguro son percibidas como significativamente más competentes que aquellas con posturas cerradas, como los brazos cruzados o encorvados. Los líderes que mantienen una postura serena y un contacto visual constante durante las reuniones son calificados como más eficaces por sus equipos.
El descubrimiento de los gestos con las manos: Un estudio de 2025 de la UBC Sauder School of Business analizó más de 2.184 charlas TED que contenían más de 200.000 gestos con las manos mediante IA. El hallazgo: los oradores que utilizaban gestos “ilustradores” —movimientos que representaban visualmente lo que decían— fueron calificados como un 9% más persuasivos y significativamente más competentes. Sin embargo, los movimientos nerviosos aleatorios no aportaban ningún beneficio o perjudicaban activamente la credibilidad.
El propio análisis de las charlas TED de Science of People descubrió que los oradores mejor calificados promediaban 465 gestos con las manos en una charla de 18 minutos, mientras que los peor calificados promediaban solo 272, casi la mitad.
Paso a la acción: En tu próxima presentación o conversación importante, mantén las manos visibles y usa gestos que coincidan con tus palabras. Decir “una oportunidad enorme” mientras extiendes los brazos es mucho más persuasivo que decirlo con las manos en los bolsillos. Muestra las palmas de las manos al exponer un punto: las palmas abiertas activan una respuesta ancestral de confianza.
#5: Tu postura cambia cómo te sientes (el bucle cuerpo-mente)
Esta es la razón por la que el lenguaje corporal no consiste solo en leer a otras personas. Se trata de transformarte a ti mismo.
Es posible que hayas oído hablar de las “posturas de poder” (power posing), la idea de que estar de pie como un superhéroe durante dos minutos inunda tu cuerpo de testosterona y aplasta el cortisol. Esa afirmación fue titular en todo el mundo, pero no sobrevivió al escrutinio científico. Múltiples estudios de replicación no lograron encontrar los cambios hormonales, y la autora principal del estudio original, Dana Carney, declaró públicamente en 2016: “No creo que los efectos de las ‘posturas de poder’ sean reales”.
Pero esto es lo que la ciencia sí respalda, y es más útil que una postura de superhéroe.
Un exhaustivo metaanálisis de 2022 realizado por Robert Körner y Astrid Schütz en la Universidad de Bamberg revisó unos 130 estudios que abarcaban a unos 10.000 participantes. Su veredicto: las posturas expansivas aumentan de forma fiable la confianza y el estado de ánimo autoinformados, aunque las afirmaciones hormonales no se sostengan. El cambio psicológico es real y constante.
El mecanismo es fascinante. Los investigadores Pablo Briñol y Richard Petty desarrollaron lo que llaman la Teoría de la Autovalidación: tu postura no cambia lo que piensas, sino cuánto crees en lo que ya estás pensando. Siéntate erguido mientras piensas en tus puntos fuertes antes de una presentación y te sentirás genuinamente más seguro. Pero siéntate erguido mientras rumias tus debilidades, y podrías sentirte peor. La postura es un amplificador del pensamiento, no un interruptor mágico del estado de ánimo.
La investigación del Dr. Erik Peper en la Universidad Estatal de San Francisco añade otra capa. En sus estudios, cerca del 87% de los participantes encontraron más fácil recordar recuerdos positivos y empoderadores mientras estaban sentados erguidos, mientras que cerca del 86% encontraron más fácil acceder a recuerdos negativos y de derrota mientras estaban encorvados. Estar encorvado crea lo que Peper llama una “trampa biológica”, una posición defensiva y contraída que da al cerebro un acceso más fácil a pensamientos de desesperanza.
Un estudio de 2024 publicado en el Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry descubrió que combinar estrategias cognitivas verbales con posturas erguidas específicas conducía a una disminución significativamente mayor de las creencias negativas en comparación con las estrategias verbales solas. Tu cuerpo puede ayudar a tu cerebro a dejar ir patrones de pensamiento poco útiles.
Usa la técnica de reinicio de postura:
- Antes de momentos de mucha presión (presentaciones, entrevistas, conversaciones difíciles), pasa 2 minutos en un espacio privado sentado o de pie erguido con el pecho abierto.
- Mientras estás erguido, piensa activamente en tu preparación y tus puntos fuertes; esto es fundamental, porque la postura amplifica lo que ya estás pensando.
- Establece tres recordatorios diarios de postura (10 AM, 2 PM, 6 PM) en tu teléfono. Cuando suene la alarma, observa si estás encorvado y corrígelo.
- Cuidado con el “cuello de texto”: los periodos largos mirando hacia abajo a tu teléfono ponen a tu cuerpo en una postura contraída y de retirada que envía señales de baja energía a tu cerebro.
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Graba tu “vídeo del antes”
Antes de profundizar más en el lenguaje corporal, prueba este ejercicio: coge tu teléfono, dale a grabar y habla sobre tu tema favorito durante 10 minutos.
Esta grabación se convierte en tu base, un punto de partida para medir tu progreso. Muchos estudiantes de lenguaje corporal vuelven a ver sus vídeos del “antes” tras unas semanas de práctica y se asombran de cuánto más seguros parecen, cómo se ha profundizado su fluidez vocal y cómo sus gestos se han vuelto más intencionados.
Para algunas personas, una transformación visible ocurre en minutos con solo cambiar un gesto sencillo, como descruzar los brazos o hacer más contacto visual.
El papel del contacto visual, el tono de voz y el lenguaje corporal negativo
Tres canales no verbales específicos merecen especial atención porque tienen un impacto desproporcionado en cómo te perciben.
Contacto visual: El generador de confianza
Las personas que mantienen el contacto visual son calificadas mejor en simpatía, competencia, atractivo, credibilidad e inteligencia. Las investigaciones demuestran que el contacto visual mutuo crea sincronía neuronal: la actividad cerebral entre dos personas se alinea realmente durante la mirada compartida, lo que fomenta la comprensión y la conexión.
A pesar de su poder, el contacto visual directo es sorprendentemente raro, ocurriendo solo en un 3,5% del tiempo de conversación en interacciones naturales. Eso significa que incluso un pequeño aumento en el contacto visual cómodo y constante te sitúa por delante de la mayoría de la gente.
Consejo profesional: Intenta mantener el contacto visual un 60-70% del tiempo mientras escuchas y un 40-50% mientras hablas. Si el contacto visual directo te resulta intenso, mira al puente de la nariz de la persona; no notarán la diferencia.
Tono de voz: La banda sonora emocional
El tono es el puente entre la comunicación verbal y la no verbal. Cuando las palabras y el tono chocan, el cerebro confía en el tono. Las investigaciones indican que el 62% de las personas responden más rápido a las comunicaciones con un tono positivo, y el 48% de los empleados informan que producen un trabajo de mayor calidad cuando el tono del remitente es de apoyo.
Bajar ligeramente el tono de voz se vincula con una percepción de dominio e influencia. Una voz estable y centrada aumenta la competencia percibida, razón por la cual el vocal fry (voz rasposa) y el upspeak (terminar las frases como si fueran preguntas) pueden socavar la autoridad incluso cuando el contenido es sólido.
Lenguaje corporal negativo: Qué evitar
El lenguaje corporal negativo no solo refleja cómo te sientes, sino que puede empeorar activamente las interacciones al crear barreras y aumentar la tensión:
- Brazos cruzados: se perciben como defensivos o cerrados (aunque comprueba el contexto, puede que solo tengan frío).
- Evitar el contacto visual: indica incomodidad, falta de honradez o desinterés en las culturas occidentales.
- Estar encorvado: transmite baja energía y falta de compromiso.
- Fidgeting (inquietud): sugiere nerviosismo o impaciencia.
- Girar el torso hacia otro lado: indica el deseo de abandonar la conversación.
Un error común: la ira suele hacer que la cara se ponga roja (vasodilatación por la respuesta de “lucha”), no pálida. Las mejillas pálidas se asocian con el miedo. El ensanchamiento de las fosas nasales, apretar la mandíbula y el enrojecimiento del rostro son el conjunto de señales fiable de la ira.
Diferencias culturales: Una advertencia importante
Aunque las expresiones faciales básicas son universales, muchas señales del lenguaje corporal varían significativamente según la cultura:
- Contacto visual: Un signo de honestidad en las culturas occidentales; puede verse como agresivo o irrespetuoso en muchas culturas de Asia Oriental.
- Espacio personal: Las culturas latinoamericanas y de Oriente Medio se sitúan mucho más cerca durante la conversación; las culturas del norte de Europa y de Asia Oriental prefieren más distancia.
- Gestos: El pulgar hacia arriba es positivo en EE. UU., pero vulgar en partes de Oriente Medio. El signo de “OK” es obsceno en Brasil.
- Asentir con la cabeza: Significa “sí” en la mayoría de los lugares, pero “no” en Bulgaria y partes de la India.
La conclusión: lee el lenguaje corporal a través del prisma del trasfondo cultural de la persona, no solo del tuyo.
Lo que dicen los demás
La formación en lenguaje corporal produce resultados reales. Aquí tienes comentarios de estudiantes reales:
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“He disfrutado mucho de tu curso hoy y he aprendido muchísimas cosas nuevas para ayudar a descodificar el lenguaje corporal y conectar mejor con los demás”. — Michelle
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“Este es el segundo curso que tomo de Vanessa, y me doy cuenta de que estoy mejorando a la hora de notar las señales que describe. Es muy interesante y realmente empieza a explicar mucho sobre las personas con las que me relaciono. Gran curso”. — Steve Beal
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las 3 C del lenguaje corporal?
Las 3 C son Contexto, Conjuntos (Clusters) y Congruencia. El Contexto significa considerar dónde ocurre la interacción y la relación entre las personas (brazos cruzados en una habitación fría significa “tengo frío”, no “estoy a la defensiva”). Los Conjuntos significan buscar grupos de al menos tres señales relacionadas en lugar de leer gestos individuales de forma aislada. La Congruencia significa comprobar si las palabras, el tono y el lenguaje corporal de una persona coinciden; cuando no es así, las señales no verbales suelen ser más fiables.
¿Qué es la regla 7-38-55 del lenguaje corporal?
La regla 7-38-55 proviene de la investigación de Albert Mehrabian y establece que cuando las palabras de alguien contradicen su tono y su expresión facial sobre sentimientos o actitudes, los oyentes confían en un 7% en las palabras, un 38% en el tono de voz y un 55% en las expresiones faciales. Esto no significa que “el 93% de toda la comunicación sea no verbal”. El propio Mehrabian ha dicho que la estadística se utiliza mal fuera de su contexto original restringido. La conclusión práctica es que cuando los mensajes verbales y no verbales entran en conflicto, la gente confía en el lenguaje corporal.
¿Cuáles son los signos del lenguaje corporal de la ansiedad?
Los signos no verbales comunes de ansiedad incluyen la inquietud o fidgeting (tamborilear con los dedos, mover las piernas), toques de autoconsuelo (frotarse el cuello, tocarse la cara), evitar el contacto visual, postura cruzada o cerrada, respiración superficial o rápida, y un tono de voz más agudo o más rápido de lo normal. Estas señales suelen aparecer en conjuntos más que de forma individual.
¿Por qué es importante el lenguaje corporal en el lugar de trabajo?
El lenguaje corporal afecta a lo competente, seguro y digno de confianza que pareces ante tus colegas, clientes y directivos. Las investigaciones demuestran que las personas con una postura abierta y segura son percibidas como significativamente más competentes. Los líderes que utilizan un contacto visual constante y un lenguaje corporal sereno son calificados como más eficaces. Y los oradores que utilizan gestos intencionados con las manos son vistos como más persuasivos y conocedores. En las negociaciones, leer las señales no verbales de la otra parte puede revelar su verdadero nivel de comodidad con una oferta antes de que lo hagan sus palabras.
¿Es el lenguaje corporal más importante que la comunicación verbal?
Ninguno es más importante por sí solo. La comunicación más eficaz ocurre cuando las palabras, el tono y el lenguaje corporal son congruentes, es decir, dicen lo mismo. Sin embargo, cuando entran en conflicto, las investigaciones demuestran sistemáticamente que la gente confía en las señales no verbales por encima de las palabras. El lenguaje corporal proporciona el contexto emocional que da a tus palabras su verdadero significado.
Conclusión sobre por qué es importante el lenguaje corporal
El lenguaje corporal no es un truco de fiesta ni una pseudociencia. Es una habilidad de comunicación respaldada por la investigación que da forma a las primeras impresiones, revela emociones ocultas e influye directamente en tu carrera, tus relaciones e incluso en tu propio estado de ánimo.
Aquí tienes tus pasos clave para la acción:
- Domina tus primeros 7 segundos. Mantente erguido, haz contacto visual y ofrece una sonrisa genuina. Dos tercios de una primera impresión son no verbales.
- Busca la congruencia, no gestos aislados. Cuando las palabras y el cuerpo de alguien no coincidan, confía en el cuerpo, pero busca conjuntos de al menos tres señales antes de sacar conclusiones.
- Usa la técnica de reinicio de postura. Pasa 2 minutos sentado o de pie erguido mientras piensas en tus puntos fuertes antes de cualquier interacción importante.
- Muestra tus manos. Usa gestos intencionados que coincidan con tus palabras. Los mejores oradores de TED usan casi el doble de gestos con las manos que los peor calificados.
- Revisa tus señales negativas. Descruza los brazos, deja de moverte nerviosamente y mira de frente a la persona con la que estás hablando. El lenguaje corporal negativo crea barreras reales.
- Graba tu “vídeo del antes”. Habla durante 10 minutos ante la cámara y vuelve a verlo después de practicar estas habilidades. La transformación te sorprenderá.
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