En este artículo
Las personalidades de Tipo A son ambiciosas pero propensas al estrés y a la adicción al trabajo. Aquí tienes 7 herramientas para optimizar tus tendencias de Tipo A para lograr un mayor equilibrio.
Las personalidades de Tipo A son conocidas por su ambición ardiente, perfeccionismo, competitividad y actitudes emprendedoras. Sin embargo, las investigaciones muestran que a menudo pueden tener dificultades con el estrés y la ansiedad, la comunicación agresiva y problemas en sus relaciones.
Utiliza estos 7 consejos prácticos para optimizar tu personalidad de Tipo A, de modo que puedas ser imparable en el trabajo mientras mantienes el equilibrio en tu vida personal.
¿Qué es una personalidad de Tipo A?
Las personalidades de “Tipo A” son de voluntad fuerte, se mueven rápido, son dominantes y a menudo adictas al trabajo. La gente también se refiere a esta personalidad como “El Triunfador” o “El Director” porque son excelentes líderes, emprendedores y políticos.
Los rasgos positivos de la personalidad de Tipo A incluyen:
- Ambiciosos y centrados en el trabajo
- Líderes naturales
- Competitivos y de alto rendimiento
- Apasionados; a menudo impetuosos
- Independientes
- Nivel de energía alto y estilo de vida rápido
- Enfocados y dedicados
- Decididos y de voluntad fuerte
No obstante, los Tipo A —como todos nosotros— tienen una serie de debilidades que requieren un poco de trabajo para ser superadas.
Las características negativas de la personalidad de Tipo A incluyen:
- Adictos al trabajo que a menudo anteponen sus carreras a las relaciones o luchan con el equilibrio entre el trabajo y la vida personal
- Altos niveles de estrés laboral o tensión interpersonal
- Impaciencia
- Inflexibilidad (“o se hace a mi manera o no se hace”)
- Tendencia al perfeccionismo
- Comunicadores agresivos que pueden tener dificultades para expresar emociones
- Asocian su sentido de autoestima con sus logros
- Pueden aburrirse fácilmente
A continuación, se presentan 7 consejos de supervivencia para optimizar tu personalidad de Tipo A y superar los desafíos comunes de este tipo.
Personalidades Tipo A vs. Tipo B vs. Tipo C vs. Tipo D
Existen docenas de teorías de la personalidad y patrones de comportamiento que explican los rasgos de carácter y las disposiciones únicas de las personas. Por ejemplo, este cuestionario de personalidad puede ayudarte a descubrir en qué lugar te encuentras respecto a los 5 grandes rasgos de la personalidad.
Los Tipos A, B, C y D ofrecen otra forma de entender cómo interactúan los diferentes tipos de personas en el mundo.
Este modelo de personalidad comenzó cuando la personalidad de “Tipo A” fue definida por primera vez por los cardiólogos Meyer Friedman y Ray Rosenman en la década de 1950. Descubrieron que este arquetipo de alto estrés era más propenso a enfermedades cardíacas y problemas de salud relacionados con el estrés.
Aunque esta teoría fue desacreditada debido a inconsistencias en los datos y a la supuesta financiación de la industria del tabaco, los psicólogos adoptaron el concepto de personalidad “Tipo A”. Definieron su opuesto como “Tipo B”.
Pero al igual que la introversión frente a la extroversión simplifica demasiado las preferencias sociales, los arquetipos Tipo A frente a Tipo B no nos cuentan toda la historia.
Las perspectivas modernas han eliminado por completo la dicotomía de los dos. La teoría de la personalidad predominante se ha ampliado para incluir las personalidades Tipo A, B, C y D, que significan:
- A = Triunfador (Achiever), también conocido como “El Director”
- B = Equilibrado (Balanced), también conocido como “El Socializador”
- C = Creativo (Creative), también conocido como “El Pensador”
- D = Angustiado (Distressed), también conocido como “El Apoyo”
Ten en cuenta que estas son generalizaciones y todas las personalidades existen en un espectro:
| Características de la personalidad | Tipo A (Triunfadores) | Tipo B (Equilibrados) | Tipo C (Creativos) | Tipo D (Angustiados) |
|---|---|---|---|---|
| Apodo | ”El Director" | "El Socializador" | "El Pensador" | "El Apoyo” |
| Prioridad | Orientado a objetivos | Orientado a las relaciones | Orientado a los detalles | Orientado a las tareas |
| Enfoque profesional | Adicto al trabajo (altamente competitivo y ambicioso) | Procrastinador (menos competitivo y altamente adaptable) | Perfeccionistas trabajadores (sobresalen en la resolución de problemas) | Siempre trabajando (aman la repetición y les disgusta el cambio) |
| Nivel de estrés | Alto estrés y enérgico | Bajo estrés y relajado | Cuidadoso, cauteloso y de bajo estrés | Orientado a la rutina y a menudo ansioso |
| Estilo de comunicación | Pueden ser comunicadores agresivos (suelen hablar más, escuchar menos) | Amantes de la diversión y de temperamento estable | Comunicadores concienzudos y racionales | Tímidos pero compasivos y confiables |
| Estilo social | Pueden ser socialmente inhibidos y malos expresando emociones | Amante de la gente (altamente extrovertido); sobresale en las relaciones | A menudo más retraído | Evita la interacción social (a menudo introvertido) |
Afortunadamente, la personalidad nunca está “grabada en piedra”. El éxito en el trabajo o en la vida no está ligado a un tipo de personalidad específico, sino a encontrar el nicho adecuado para tu personalidad.
En otras palabras, se trata de aprovechar tus fortalezas y cambiar tus hábitos para alcanzar tus metas.
Un estudio a gran escala de 2017 encontró que los empleados cuyos rasgos de personalidad se alinean con su trabajo ganan más que las personas en puestos inadecuados. Al comparar una personalidad Tipo A frente a una Tipo B en el lugar de trabajo, estos resultados tienen todo el sentido:
- Los Tipo A tienden a prosperar en una carrera de ritmo rápido y orientada a plazos. Es más probable que disfruten de muchas responsabilidades, de comunicarse con un equipo grande y de cumplir objetivos.
- Los Tipo B disfrutan de un trabajo flexible con un ambiente laboral relajado. Es más probable que prioricen su tiempo de “flujo” creativo y las conexiones con los demás.
Así que los Tipo A encajan en el estereotipo del emprendedor moderno y del nivel ejecutivo, pero también hay muchas personas de negocios altamente exitosas que son Tipo B, C y D. La realidad es que las personas tienen muchos matices y la mayoría de nosotros podemos encontrar rasgos con los que nos identificamos en todos los tipos de personalidad.
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4 Ejemplos de personalidad Tipo A
Gracias a su apasionado apetito por el éxito, las personalidades de Tipo A se adaptan bien a la vida pública. Muchas celebridades y empresarios son fácilmente reconocibles como Tipo A característicos.
¿Quién es el mejor ejemplo de una personalidad de tipo A?
-
Gordon Ramsay: Conocido por su temperamento explosivo y su ritmo rápido en la cocina, Gordon Ramsay es un notorio Tipo A. Establece estándares altos y lleva a las personas a sus límites, pero también es altamente exitoso e innovador en su campo.
-
Steve Jobs: El infame fundador de Apple era un líder nato. Steve Jobs encarnó la personalidad Tipo A con su frase: “sigue hambriento, sigue alocado”. Nunca estaba satisfecho y siempre se esforzaba por más. Le encantaba tomar el mando y trabajar hacia metas ambiciosas, pero era conocido por su personalidad abrasiva y sus altas expectativas.
-
Dwayne Johnson: Actor carismático y exluchador, “The Rock” es conocido por su presencia audaz, carisma y actitud de “hacedor” definitivo. Está muy orientado al éxito y es conocido por sumergirse de cabeza en sus pasiones.
-
Wendy Williams: Conocida por su personalidad ardiente y sin disculpas, la figura mediática Wendy Williams es innegablemente excitable, rápida y ambiciosa. Construyó su carrera con sus tendencias Tipo A, como la independencia radical, la franqueza y el valor de decir cosas que otras personas temían decir públicamente.
7 consejos de supervivencia para personalidades Tipo A
Si bien esta personalidad de alto rendimiento tiene una abundancia de cualidades increíbles, es esencial no ser “demasiado Tipo A” e ignorar inadvertidamente a todos los demás en favor de tus metas.
Optimizar tu personalidad Tipo A puede ser tan simple como ser más consciente de ti mismo, mejorar tu comunicación e integrar hábitos de bienestar diarios para crear más equilibrio en tu vida y tus relaciones. He aquí cómo:
#1 Crea un equilibrio entre el trabajo y la vida personal con estas acciones diarias
El rasgo más notorio del Tipo A es su actitud emprendedora con respecto a su carrera y negocios. Tienen metas ambiciosas y un impulso apasionado para hacer realidad sus sueños. ¡Están decididos a tener éxito, pase lo que pase!
Pero esta cualidad increíble también puede ser su talón de Aquiles; los Tipo A pueden tener dificultades con:
- Mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal
- Priorizar su carrera sobre la familia o los amigos
- Desactivar su modo de trabajo
Las investigaciones muestran que los límites difusos entre el trabajo y la vida personal pueden provocar un exceso de estrés y agotamiento emocional. Los Tipo A pueden encontrar especialmente necesario trazar líneas entre su trabajo y su vida personal.
Pasos de acción: Establece límites en torno a tu trabajo para sentirte más equilibrado.
- Establece horarios de trabajo precisos (como de 8 a 5 con una hora de almuerzo) y cúmplelos.
- Sigue una rutina matutina centrada en el autocuidado (como hacer ejercicio, cocinar un desayuno saludable, ir a una clase de yoga o escribir un diario).
- Evita definirte únicamente por tu título profesional.
- Guarda tu teléfono mientras estés con familiares y amigos.
- Prueba un nuevo pasatiempo que no esté relacionado con tu trabajo.
- Si trabajas de forma remota, crea un espacio en tu hogar que sea solo para trabajar (evita trabajar en tu cama o desde el sofá).
- Delega tareas o contrata nuevos empleados para ayudar a reducir tus niveles de estrés.
- Mantén juegos separados de “ropa de trabajo” y “ropa de descanso” para permitirte cambiar de estado mentalmente.
- Cierra tu computadora portátil y tu calendario para permitirte mentalmente “marcar la salida” por el día.
Obtén más información sobre Cómo establecer límites: 5 formas de trazar la línea cortésmente.
#2 Hazte responsable de tus errores con el método de la A a la P
Todos hemos oído hablar del temido “juego de la culpa”. Es un juego que nadie puede ganar, pero que muchos Tipo A siguen jugando inadvertidamente. Uno de los lados más oscuros de esta personalidad es su tendencia a manipular la rendición de cuentas:
- Cuando algo sale bien, quieren llevarse todo el crédito.
- Cuando algo sale mal, es culpa de todos los demás.
Debido al amor de los Tipo A por el éxito, a menudo asocian su autoestima con sus logros. Por lo tanto, si algo sale mal, se sienten como un fracaso y pueden intentar desviar la responsabilidad hacia los demás.
En otras palabras, admitir que te equivocas puede sentirse como un ataque personal a tu confianza en ti mismo. Pero asumir la culpa de tus errores no tiene por qué ser un golpe masivo al ego. En su lugar, considera admitir que te equivocas como un signo de valentía, autoconciencia y madurez.
Tu equipo y tu pareja probablemente lo notarán y se verán gratamente sorprendidos por el nuevo patrón.
Paso de acción: Cuando cometas un error, sigue el sencillo protocolo de la A a la P (Reconocer a Proponer) para aceptar la responsabilidad y seguir adelante:
- Reconoce (Acknowledge) lo que hiciste mal sin intentar desviar la culpa: “Llegué tarde a la reunión importante porque no salí a tiempo” (no por el tráfico, tus hijos o tu cónyuge).
- Asume la responsabilidad de exactamente en qué fallaste tú en la situación, en lugar de centrarte en los errores de los demás. Incluso si otros comparten la culpa, recuerda que solo eres responsable de tus acciones: “El proyecto no se terminó a tiempo porque no hice un seguimiento con el equipo ni definí claramente sus roles” (aunque otros contribuyeron a no cumplir con el plazo).
- Di algo lo antes posible admitiendo abiertamente que te equivocaste ante la otra persona o personas involucradas: “Planeaba ir a tu presentación, pero me equivoqué y no llegué. Sé que fue mi culpa por no planificar mejor”.
- Discúlpate: “Siento haberme equivocado y asumo la responsabilidad de mi error”.
- Valida sus sentimientos: “Entiendo que estés decepcionado, yo también lo estaría”.
- Propón (Propose) una solución para seguir adelante: “Voy a revisar el documento y corregir mis errores. En el futuro, me aseguraré de tener mucho más tiempo para esta tarea, para no sentirme tan presionado”.
#3 Felicita a los demás por sus logros
Para bien o para mal, los Tipo A tienden a ser un poco autoritarios. Suelen tener estándares extraordinariamente altos para sí mismos y, a veces, proyectan estas expectativas en otras personas.
Si te encuentras constantemente insatisfecho con los logros de los demás, puedes transmitir inadvertidamente que nadie es lo suficientemente bueno para ti.
La ex directora de Netflix, Patty McCord, cuenta la historia de un éxito significativo en la empresa.
El director de marketing de Netflix dijo: “¡Adivinen qué, acabamos de alcanzar el millón de suscriptores!”. Todos saltaban de alegría y estaban muy emocionados por el gran hito.
El fundador Reed Hastings los detuvo y dijo: “Escuchen, ustedes pueden celebrar, pero yo voy por los 5 millones”. Los empleados y el equipo directivo lo miraron confundidos, como diciendo: “¿De qué estás hablando? ¡Acabamos de superar el millón! ¿Estás loco?”.
Reed respondió: “Eso es genial. Pueden hacer toda la celebración que quieran, pero yo tengo la vista puesta en los 5 millones”.
Ser ligeramente autoritario puede generar resultados tremendos. Podría ser lo que ayudó a Netflix a alcanzar más de 200 millones de suscriptores hoy.
Pero el otro lado puede ser contraproducente: si olvidas felicitar a tus empleados, compañeros de trabajo, amigos o hijos por sus pequeños logros, pueden sentir que nunca podrán complacerte.
Paso de acción: Aunque tengas la vista puesta en los siguientes hitos significativos, no olvides reconocer regularmente a las personas de tu vida por sus logros. Prueba una de estas 43 mejores ideas de agradecimiento a los empleados o compra un regalo y una tarjeta detallista para un ser querido después de que alcance una meta que sea importante para él.
#4 Utiliza esta técnica de respiración profunda en situaciones de alta tensión
Las personas de Tipo A tienen una tendencia a la agresividad o la hostilidad en situaciones estresantes. Su personalidad orientada al logro puede llevarlos a imponer expectativas irrazonablemente altas sobre sí mismos y sobre los demás.
A veces, esto puede manifestarse de forma directamente hiriente:
Afortunadamente, los Tipo A pueden evitar un momento explosivo de “sándwich de idiota” (y las consiguientes consecuencias profesionales o personales negativas) sintonizando con su respiración. Las investigaciones muestran que la respiración profunda puede reducir enormemente la ira y la ansiedad, mejorar la concentración y mejorar el control emocional.
Paso de acción: Antes de tomar una decisión importante o responder de forma reactiva a una conversación difícil, prueba este ejercicio de respiración cuadrada (Box Breathing) para reducir los niveles de cortisol (hormona del estrés) y permitirte acercarte a las personas con una actitud más tranquila.
- Retírate a un lugar privado durante 5 minutos.
- Ponte de pie o siéntate con la columna lo más recta posible y cierra los ojos.
- Usa el diafragma para inhalar por la nariz, contando hasta 4 mientras inhalas.
- Imagina el aire llenando tus pulmones, estómago y cerebro.
- Mantén la respiración en la parte superior durante 4 segundos.
- Exhala lentamente el aire por la nariz durante 4 segundos.
- Continúa contando hasta 4 en cada inhalación, manteniendo durante 4 y luego exhalando durante 4.
- Repite durante 10 respiraciones profundas completas. Usa tus dedos para llevar la cuenta de cuántas rondas de respiración has realizado.
- Abre los ojos y regresa a la situación con claridad.
#5 Supera el perfeccionismo con estas estrategias
Como personas de alto rendimiento, los individuos de Tipo A suelen ser perfeccionistas notorios. Se angustian por hacer las cosas bien y pueden recriminarse a sí mismos (o a otros) cuando los proyectos no están a la altura de sus estándares ultra altos.
Si este es tu caso, es posible que veas el ser perfeccionista como un punto fuerte: te impulsa a crear el trabajo de la más alta calidad posible.
Pero el perfeccionismo es a menudo solo una autocrítica despiadada con zapatos elegantes.
“El perfeccionismo es un asesino de sueños porque es solo miedo disfrazado de intentar dar lo mejor de ti”.
— Mastin Kipp
Las investigaciones muestran que el perfeccionismo es solo otra forma de miedo:
- Miedo al fracaso y la consiguiente vergüenza
- Miedo a probar algo nuevo
- Miedo a la vergüenza pública
- Miedo a no lograr nada que valga la pena
- Miedo al rechazo, la desaprobación o la crítica
- Miedo a no ser lo suficientemente bueno
¿Te suena familiar?
Está científicamente demostrado que esforzarse constantemente por la perfección daña tu autoestima y reduce la productividad. También puede provocar mucha ansiedad innecesaria. Si puedes aprender a aceptar los defectos, los errores y las imperfecciones, podrías mejorar tu confianza y tu rendimiento laboral.
Paso de acción: Prueba estas estrategias para bajar un poco el ritmo y aceptar más las imperfecciones de la vida.
- Aprende a aceptar las críticas: Los perfeccionistas pueden tener una [autoestima](/self-esteem/ “How to Build Rock-Solid Self-Esteem in 8 Weeks (or less!) bastante baja porque se toman las críticas de forma extremadamente personal. Pero si puedes aprender a recibir críticas constructivas con los brazos abiertos, la vida se vuelve mucho más fácil. Recuerda que las críticas a tu trabajo son simplemente la opinión de una persona y no reflejan tu identidad en su totalidad. Después de recibir una crítica, agradece a la persona por compartir su perspectiva y luego anímate internamente con 5 afirmaciones positivas (aquí tienes una lista de 120 de nuestras favoritas).
- Céntrate en lo positivo: Los perfeccionistas de Tipo A a veces se obsesionan con las partes negativas de su trabajo o de sí mismos. En su lugar, haz un esfuerzo consciente por enumerar al menos tres cosas positivas por cada cosa negativa que encuentres. Por ejemplo, si tropezaste con algunas palabras durante un discurso, no olvides reconocer tu excelente presencia en el escenario, el contacto visual con la audiencia y el gran aplauso al final.
- Practica cometer errores: Puede parecer tonto cometer errores a propósito, pero puede ayudar a engañar a tu cerebro para que deje de pensar que es el fin del mundo cuando fallas. Los errores son oportunidades para aprender, crecer y (con suerte) reírte un poco de ti mismo. Intenta iniciar un nuevo pasatiempo social para permitirte la libertad de intentar, fallar y reír con amigos.
- Establece metas realistas: Como Tipo A ambicioso, probablemente te guste soñar en grande y crear metas elevadas. Pero no olvides que podrías estar preparándote para la decepción y la autocrítica desde el principio. Intenta dividir tus grandes sueños en metas más pequeñas y alcanzables, para obtener más ráfagas de dopamina en el camino. Utiliza estos 5 pasos respaldados por la ciencia para establecer y alcanzar tus metas.
- Prueba una desintoxicación perfeccionista: Esta charla TEDx de la “perfeccionista en recuperación” Petra Kolber explica cómo puedes construir de manera humorística y efectiva una vida más valiente y alegre dejando ir el perfeccionismo y el complacer a los demás de una vez por todas.
#6 Utiliza estas herramientas de gestión del estrés
El ritmo rápido y la urgencia de las personas de Tipo A explican por qué este tipo de personalidad puede estar relacionado con un mayor riesgo de enfermedad coronaria e hipertensión. Cuando estás tan motivado por tus metas y ambiciones, el estrés puede apoderarse de ti rápidamente.
Además, los Tipo A pueden tener problemas para priorizar su autocuidado porque están muy concentrados en hacer y ganar. La gestión del estrés es crucial para equilibrar tus niveles de energía y prevenir el agotamiento.
Paso de acción: Programa algunas prácticas de alivio del estrés en tu rutina diaria.
- La ciencia muestra repetidamente que la meditación tiene beneficios profundos. Establece un recordatorio diario en tu teléfono para hacer una meditación de 5 minutos para aliviar el estrés:
- Da un paseo de 5 a 10 minutos a la hora del almuerzo y cuenta cuántos tipos diferentes de plantas o pájaros ves. Esta forma de atención plena te trae al momento presente con tu entorno.
- Prueba esta rutina de yoga matutina de 15 minutos energizante y relajante.
- Las investigaciones muestran que las amistades mejoran tu salud y reducen el estrés. Asegúrate de programar un café o una comida con un amigo al menos una vez por semana.
- Pon tu teléfono en modo avión 1 o 2 horas antes de acostarte. En lugar de estresar tu cerebro navegando o revisando correos electrónicos, usa este tiempo para leer un libro o pasar tiempo de calidad con tu familia.
- La hiperactividad y los altos niveles de estrés de los Tipo A se vinculan con problemas digestivos. En lugar de engullir comida sobre la marcha, prioriza sentarte a comer y masticar los alimentos más lentamente. Como beneficio adicional, esto puede ayudarte a sentirte más lleno y menos propenso a comer en exceso.
#7 Domina el arte de las listas de tareas con este truco
Como triunfadores naturales, los Tipo A prácticamente nacieron para las listas de tareas. Hay mucha gratificación al tachar tareas a medida que las completas. Pero debido a que el Tipo A tiende a aburrirse y saltar de una tarea a otra, puedes perder inadvertidamente el enfoque en las prioridades principales.
Si te sientes abrumado o disperso, aprende a estructurar tus listas de tareas correctamente para priorizar tus “pendientes” más importantes que te harán sentir más realizado.
Paso de acción: Optimiza tu tiempo y ancho de banda mental con este truco para la lista de tareas:
- En una hoja de papel o pizarra, haz 4 columnas: A, B, C, D y F.
- Enumera tus 10-15 tareas principales para la semana o el mes. Céntrate en aquellas que requieren más potencia cerebral y más tiempo.
- Ahora, categoriza tus tareas. Si es en una pizarra, transfiere estas tareas a notas adhesivas y colócalas en cada columna. Si es en papel, simplemente escribe una letra junto a ellas.
- A = Tu mejor trabajo. Estas tareas te resultan más fáciles y te hacen sentir “en el flujo”. Son agradables y altamente productivas.
- B = Este es un trabajo en el que eres bastante bueno, pero no hace que tu corazón cante.
- C = Trabajo en el que eres promedio. Requiere energía y tiendes a procrastinar.
- D = Trabajo que detestas y en el que te sientes improductivo e insatisfecho mientras lo haces.
- F = Tareas que te agotan y que deberías evitar a toda costa.
- Optimiza tu horario para priorizar tu trabajo A y terminar tu trabajo B, luego mira cómo puedes externalizar o delegar las tareas C, D y F.
- Mira este video para aprender más sobre la estrategia de Trabajo Alfabético de Vanessa Van Edwards:
Conclusiones clave: Los Tipo A pueden prosperar bajando el ritmo y reflexionando
Como Tipo A, estás prácticamente destinado a tener éxito en tu campo y llevar una vida de curiosidad apasionada. Pero es vital evitar sacrificar tu bienestar mental y tus relaciones interpersonales en el proceso.
Aprende a optimizar tus fortalezas de Tipo A y minimizar tus debilidades:
- Estableciendo límites con tu trabajo: Es fácil dejarse llevar por la emoción de tu ambición y llegar a ser definido por tu carrera, así que no olvides desactivar el modo de trabajo para priorizar tu vida personal. Establecer horarios de trabajo estrictos, reducir el tiempo frente a dispositivos y delimitar “áreas de trabajo” en tu oficina en casa puede ayudarte a crear más equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
- Asumiendo la responsabilidad de tus errores: Cuando tu autoestima está estrechamente asociada con tus logros, a menudo te sientes como un fracaso cuando cometes errores. Pero desviar la culpa suele ser contraproducente.
- Felicitando a los demás por sus logros: Es probable que todos a tu alrededor ya sepan que tienes altas expectativas. Pero nunca querrás que sientan que no son lo suficientemente buenos. Reconoce los pequeños logros de tu equipo o de tu familia para que se sientan apreciados y valorados.
- Usando la respiración profunda: Los Tipo A tienen una asociación desafortunada con ser comunicadores hostiles o agresivos en situaciones tensas. Los ejercicios de respiración profunda pueden ayudarte a calmar tu sistema nervioso y abordar las relaciones con un estado mental menos emocional.
- Superando el perfeccionismo: Castigarte por no hacer las cosas “perfectas” cada vez solo dañará tu autoestima y reducirá tu productividad. En su lugar, céntrate en lo positivo combinando cada crítica con al menos tres cumplidos por aquello en lo que sobresaliste.
- Gestionando tu estrés: Los Tipo A viven rápido y hacen las cosas con rapidez. Pero no querrás agotarte ni dañar tu salud mental en la búsqueda del éxito. Programa prácticas de alivio del estrés en tu plan semanal para ser más eficaz en el trabajo y en la vida.
- Dominando las listas de tareas: Replantea tus tareas diarias priorizando tu trabajo más satisfactorio. Luego, date una sensación de logro tachando las cosas importantes a medida que las completas.
En última instancia, las personalidades de Tipo A ayudan a impulsar la sociedad hacia adelante con su entusiasmo por el éxito y su ética de trabajo inigualable. Si quieres llevar tu productividad al siguiente nivel, prueba estos 14 consejos de productividad únicos: cómo ser más productivo con menos esfuerzo.
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